Mitos audiófilos: rodaje, sinergia, cables, audio HD y vinilos.

Mitos audiófilos: rodaje, sinergia, cables, audio HD y vinilos.
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El mundillo audiófilo mezcla tecnología y percepción, objetividad y subjetividad, y eso hace de él un prado para la pseudociencia y la manipulación comercial. Son lo que llamamos “mitos audiófilos”.

Hay mitos de estos que podían tener validez en el pasado o en determinadas circunstancias, pero en cambio otros nunca han tenido ninguna base y sobreviven gracias a los sesgos cognitivos y a la sugestión.

En este artículo trataré de explicar algunos de los mitos audiófilos más habituales. Doy por hecho que muchísimos aficionados estarán en desacuerdo conmigo y dirán que todo esto es real y perceptible, pero bueno, ¿qué sería de esta afición sin estas discusiones?

 

 

El audio en alta resolución


¿Eres un audiófilo? Mitos audiófilos que debes desterrar.

Audio HD, DSD, 24/192, 32/384… últimamente todo el mundillo audiófilo quiere subirse al carro de la Alta Resolución y el DSD vendiéndolos como una enorme mejora en la calidad de sonido respecto al CD y no digamos sobre el audio comprimido (AAC, MP3…).

Si tienes interés en profundizar sobre cómo funciona todo esto, tenemos una entrada muy completa dedicada a los formatos de audio.

Si no tienes tanta curiosidad, te lo resumo: la mayoría de lo que se dice del audio en alta resolución o el DSD es inexacto o totalmente falso. 

Cuando se crea un disco existe un proceso de grabación “bruta” del sonido. Luego ese material pasa por una producción donde se edita, mezcla, ecualiza… y finalmente, con la mezcla final, se crea una copia maestra que se llama “máster”.

Si el máster es el mismo, da prácticamente igual que el formato sea CD, archivo digital o incluso si mucho me apuras vinilo. Todos ellos sonarán virtualmente indistinguible.

Si coges una pista en FLAC 24/192 y la comprimes correctamente a AAC 320kps, es casi imposible por no decir imposible del todo que puedas notar diferencia. Por muy precisos que sean los auriculares y muy audiófilos que sean el equipo y el oído que tengas.

CONCLUSIÓN. En vez de complicarte la vida consiguiendo todos tus discos en 24/192 o DSD, mejor busca la mejor edición/masterización posible. En la Loudness War Database puedes encontrar información sobre la compresión dinámica de las ediciones de cada disco. Los discos mejor producidos (“ediciones para audiófilos”) normalmente tienen mayor rango dinámico que las ediciones para el mass market. Aunque también hay casos de discos con altos RD que suenan peor que versiones con menor RD. Lo mejor es consultar en foros de aficionados o tratar de escuchar varias ediciones y decidirte por la que más te guste.

 

Los cables audiófilos


¿Eres un audiófilo? Mitos audiófilos que debes desterrar.

Huye de quien te dice que el 20% de tu presupuesto en audio tiene que dedicarse a cables. Punto final.

¿Por qué un 20% y no un 10% o un 30%? Esta afirmación se parece demasiado a un eslogan para no serlo. O sea, más mentiras del audio.

Dentro de la industria del sonido hay una pequeña pero lucrativa parte dedicada a los cables “audiófilos”. Cuando llegas a una feria del sector, no tardas en ver cables con un grosor más propio de una subestación de Iberdrola que del salón de una casa. Además, estos cables están confeccionados con materiales como oro o plata que, trenzados en complicadas geometrías, consiguen transmitir sus cualidades al sonido.

No es raro leer por ahí que el oro hace que el sonido sea más “brillante” y que la plata lo hace más “dúctil”. Sí, exacto, como en la alquimia. En los cables de auriculares es lo mismo: conectores de rodio, soldaduras de plata y cables de oro, plata o ambos, procesos de criogenización, etc.

Aquí hay dos sesgos importantes: más caro es mejor y el cable siempre aporta lo que falta. El mismo cable hace que los auriculares “brillantes” sean más cálidos y que los cálidos sean menos “oscuros”. El cable sabe lo que necesitas y te lo da.

La “base” de esto es la mayor conductividad eléctrica de unos materiales y la influencia de esto en la transmisión de la señal. Por no hacerlo muy largo con explicaciones técnicas: en pruebas ciegas nadie ha conseguido nunca decir que un cable de cobre OFC de una sección adecuada suena peor que cualquier otro esotérico para audiófilos hecho con materiales lujosos siguiendo técnicas arcanas.

Si alguien pudiese probar que suenan mejor, incluso las herramientas de medida más precisas pudiesen, las webs de los fabricantes de cables en vez de textos literarios estarían llenas de gráficas, pruebas y vídeos.

CONCLUSIÓN. Si necesitas cables de interconexión o unos de repuesto para tus auriculares, cómprate unos decentes de cobre OFC, que sean flexibles y con buen aislamiento eléctrico. Que tengan una sección normal y unos conectores de calidad para que no te quedes con ellos en la mano un sábado por la tarde con todo cerrado. Con eso te vale.

 

El rodaje


¿Eres un audiófilo? Mitos audiófilos que debes desterrar.

En cuanto a mentiras del audio, esta es de las más extendidas, pero al menos sale gratis.

Se llama “rodaje” al proceso por el que unos auriculares, amplificador o cualquier otro componente alcanza su nivel óptimo de funcionamiento. Como en los coches o las motos, vamos. Hay gente que recomienda 100-200 o hasta 500 horas de rodaje para algunos auriculares. Este mito para audiófilos se basa en que los componentes mecánicos y electrónicos necesitan “soltarse” para sonar como deben. Para hacer el rodaje correctamente hay hasta instrucciones con el tipo de sonido que deben reproducir, a qué volumen, cuántas horas, etc. Como decía, extrañamente parecido al rodaje de una moto.

La realidad es que el rodaje sí existe, pero te lo haces tú mentalmente.

Unos auriculares o un amplificador, a los pocos minutos de uso en los que se puedan haber quitado el polvo, ya suenan como van a sonar mientras funcionen dentro de parámetros (obviamente con el paso del tiempo irán a peor, no a mejor).

Lo que sí cambia es cómo te pones esos auriculares en la cabeza, la forma de la almohadilla que se adapta… elementos acústicos que tienen su importancia. Pero lo más importante de todo es que tú te vas a acostumbrar al nuevo sonido.

Si te cambias de TV, o si la misma TV la cambias de sitio, las primeras horas se ve “rara”, distinta, con unos colores diferentes… Se debe a que la luz incide de forma distinta en ella. Y esto dura unas horas, hasta que sin darte cuenta empiezas a verla normal.

Con los auriculares es lo mismo. Muy poca gente escucha música en directo a menudo, así que la referencia que tenemos de los instrumentos es a través lo que los escuchamos. Si llevas un tiempo con unos auriculares y pasas a otros, de primeras te sonará raro, y cuanto más distinto el perfil de sonido aún más raro. Como esto es muy subjetivo, a veces este raro es “mejor” y a veces es “peor”, aunque objetivamente los auriculares nuevos sean mejores.

Aquí es cuando el cliente va a la tienda a quejarse de que esos auriculares no valen nada y le dicen que claro, que tiene que hacerles el “rodaje“, porque en la tienda saben que en la mayoría de casos cuando se acostumbre le gustarán.

CONCLUSIÓN. No te obsesiones con tonterías para audiófilos. Escucha música sin unas expectativas fuera de la realidad (no busques coros celestiales que te pongan los pelos como escarpias, sino algo que suene bien y te guste) ni analices de forma enfermiza cada sonido que oyes, porque entonces no te gustará nunca nada. Si después de escuchar música con ellos 10 o 15 horas no te gusta como suenan, es que esos auriculares no son para ti y posiblemente nunca lo serán.

 

La sinergia


¿Eres un audiófilo? Mitos audiófilos que debes desterrar.

Se llama sinergia a cómo “congenian” los componentes del equipo unos con otros.

Normalmente se habla del amplificador o reproductor portátil con los auriculares, que es la más evidente. Pero también puede referirse a DAC con amplificador o incluso, según para quien, a todo el equipo junto, cables y mueble audiófilo incluidos.

Aquí solo hablaremos de la relación auriculares con amplificador / reproductor portátil. Os aviso de que este es quizá el menos “mito para audiófilos” de los que comentamos, ya que tiene una base técnica real que así de primeras puede ser un poco coñazo de explicar.

Por explicarlo rápido: la corriente que sacan los amplificadores por su salida de auriculares tienen una impedancia (intensidad), que en los amplificadores y reproductores actuales suele andar entre 0,1 y 5Ω más o menos (Ω – Ohmnio). A su vez, los auriculares tienen una impedancia (resistencia), que en la mayoría de casos está entre 8-300Ω (aunque los hay de 600Ω).

Se recomienda que la impedancia de los auriculares sea como mínimo 8 veces superior a la del amplificador.

Por ej. si el amplificador tiene una salida de 2Ω, con auriculares de 16Ω en adelante irá perfectamente. ¿Qué pasa si a un amplificador que saca 5Ω le pones unos auriculares de 8 o 16Ω? Simplemente que su sonido es posible que cambie ya que no sonarán como están diseñados para sonar, como sí harían con un amplificador con una salida de 1Ω.

En vez de sonar equilibrados quizá suenen con perfil en V o con muchos agudos o no controlen bien los graves, por decir algo. Lo normal es que el cambio sea a peor, pero es posible que a alguien le parezca lo contrario y le guste más así. A esto se le llama “eufonía”, sonido subjetivamente agradable aunque técnicamente no sea el más correcto.

Antes se leía a menudo a muchos audiófilos diciendo que unos auriculares iban bien con un amplificador y mal con otro, todo en base a la experiencia subjetiva de varios de ellos. Esto se debe a que muchos amplificadores de hace 10 años tenían una salida de 20 o 30Ω. Actualmente la mayoría de amplificadores bien hechos suenan bastante parecidos entre ellos, en la práctica casi indistinguibles, y lo que los diferencia básicamente es la potencia que sacan y la inmediatez con la que son capaces de entregar esa potencia.

Mientras tenga suficiente potencia para mover tus auriculares a buen volumen y con buena dinámica, vas bien. Luego ya vienen aspectos como la construcción, estética, calidad de los componentes, funciones (preamp, conmutador de entradas y salidas…), etc.

Como vemos, dentro de las mentiras del audio hay ciertos aspectos que pueden tener una base, aunque esta normalmente sea inexacta.

CONCLUSIÓN. Hoy en día el común de los aficionados no debería preocuparse mucho por la “sinergia”, siempre que tenga un amplificador decente y unos auriculares no muy raros. Si solo quieres un amplificador que haga que la mayoría de auriculares suenen “como deben”, sin más, cualquier buen ampli de los más conocidos: O2, iBasso, FIIO… te funcionará perfectamente. Si quieres un ampli que aporte un sonido distinto y que estéticamente te mole, como los Cavalli Audio, Woo Audio o Violectric de gama alta (V2XX), trata de probarlos antes con los auriculares con que vas a usarlos y decide. Ah, y si te dicen que para mover “de verdad” unos auriculares de 200 o 300€ necesitas un amplificador audiófilo que vale 1000€, huye deprisa y sin mirar atrás.

 

Los tocadiscos


Audio Technica AT-LP60BT Tocadiscos giradiscos con Bluetooth negro

No es que los vinilos sean mentiras del audio, de hecho son un formato que puede llegar a sonar francamente bien.

Son los argumentos con los que se venden los meten es esta categoría.

Los vinilos han sido un formato prácticamente muerto durante dos décadas desde la generalización del CD en los años 80 por distintos motivos.

Por un lado a la industria le salían mucho más rentables los CDs, que son más baratos de fabricar y distribuir, por el otro los consumidores obtenían un formato más portátil (hecho que iría ganando importancia con el paso de los años), resistente y que no se deteriora con el uso, sencillo de almacenar, sin ruidos parásitos…

El disco de vinilo se quedó como un formato arcaico para coleccionistas y melómanos empedernidos y la mayoría de gente se pasó al CD primero y a los archivos digitales después.

De unos años a esta parte la industria de la música tiene serios problemas con la piratería y la venta de CDs ha caído en picado, ya que como formato no aporta nada sobre el formato digital. En estas circunstancias entran en escena los hipsters y la moda vintage con su vuelta a los 70, y lo que al principio era una rareza se fue convirtiendo en habitual. Cada vez más grupos editaban en vinilo, al principio como guiño a los audiófilos y después ya como negocio millonario.

Actualmente la venta de vinilos crece año tras año gracias a esta moda y la tendencia no parece que vaya a cambiar a corto plazo.

Ahora la pregunta: ¿es cierto eso que dicen de que el vinilo suena mejor?

NO. Fin de la discusión.

A mismo máster suenan mejor los formatos digitales aunque sea por la falta de parásitos. Además, prácticamente todos los vinilos actuales parten de mezclas realizadas en formato digital, siendo la enorme mayoría planchados a partir de la misma copia maestra que se ha utilizado para la edición en CD y formatos digitales.

En la entrada que comentaba antes sobre el audio HD tenéis toda la explicación técnica de porqué el CD o los formatos digitales son objetivamente mejores que el vinilo.

Ahora bien, el vinilo puede sonar “diferente”, enfatizando ciertas frecuencias en función de la cápsula y el previo que usemos, y lo que objetivamente es peor (menos fiel a la grabación original), para el gusto subjetivo puede ser mejor.

En resumen, que la discusión en torno al vinilo está basada en criterios estéticos-puristas y subjetivos y no en criterios técnicos, sobre los que no hay discusión en que el formato digital, y ya no digamos los archivos HD, son formatos técnicamente muy superiores a los formatos analógicos.

CONCLUSIÓN. Si te gusta mirar las carpetas y escuchar la fritura de los discos, te da igual que se deteriore con el uso, te divierte levantarte a cambiar de cara pensando que la obra fue concebida para ser escuchada así (aunque sea un disco actual y tu vinilo sea una re-edición de un CD), gastarte dinero constantemente en vinilos, agujas, etc. tener ocupadas varias estanterías en tu casa… en definitiva, si eres un romántico y disfrutas de los rituales: compra vinilos. Si por el contrario quieres el mejor sonido posible, tener infinitamente más música en menos espacio, poder reproducirla en cualquier dispositivo en cualquier lugar de tu casa o incluso fuera de ella, tener copia de seguridad de tu colección… cómprate un NAS y llénalo con las mejores ediciones de CD y SACD que puedas encontrar.


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3 comentarios en “Mitos audiófilos: rodaje, sinergia, cables, audio HD y vinilos.

  1. Soy un feliz comprador de esta página ( un ibasso dx90 y unos Dunu 2000j ) y coincido y discrepo a la vez del contenido de este artículo. Llevo unos años descargando música por torrent de una página rusa y me dedico en mis ratos libres a masterizar música y compartirla por torrent ( yeraycito master series, se pueden encontrar mis trabajos en the pirate bay buscando por ese nombre, voy por las series v, las mejores para mi gusto ). No soy ingeniero de sonido ni tengo conocimiento alguno de masterización ( actuo de oido ), y despues de los años que llevo en esto lo que tengo claro es que lo más importante ( hablando en terminos de calidad de sonido) es la fuente. Y yo personálmente si noto diferencias. En la página que he comentado encuentro los mismos discos en diferentes formatos y para mi gusto los mejores siempre son vinilos japoneses. Mejor que sacd y copias de hdtracks ( muchas tienen un rango dinámico bajísimo y eso que se suponen que son copias master ). Bien es cierto que a los vinilos hay que corregirles cosas como los clicks, etc, que con un buen software se hace sin perder nada. Los sacd suenan bien pero sólo para música clásica. Pero lo importante es la fuente, más importante que el hardware o el software. Un ejemplo lo pondría en el primer disco de Dire Straits. Lo he escuchado en vinilo, en cd, en sacd. Todos tienen ruido de fondo. Yo lo he masterizado por software y le he quitado ese ruido de fondo sin perder calidad ( al igual que mis otros trabajos ) y cuando leo reviews de superaparatos de muy alta calidad con diversos valores de ruido de fondo me da la risa. Lo importante es la base. Yo venía de escuchar musica con unos sennheiser cx980 y cuando compre los dunu ( que cuestan el doble, suenan bien, por cierto ) me esperaba alcanzar el nirvana. Y no fue así, con mi música sólo note una leve mejoria en el sonido incompatible con la diferencia de precio. Y para mas inri últimamente utilizo para escuchar música el conjunto samsung note 8 – poweramp – samsung gear iconx (2018) y os aseguro que no noto diferencias con el conjunto ibasso dx90 – Dunu 2000j con mi música masterizada. Otro experimento que he echo últimamente es convertir mi música masterizada a distintos formatos ( 24/192, wav, aiff, DSD128: ( 450 MEGAS POR CANCION ) y os aseguro que no noto absolútamente ninguna diferencia. Volviendo al inicio del comentario, donde si he notado diferencias, es en el vinilo ( sobretodo los japoneses ) y quizas en alguna versión de hdtracks. Los sacd tienen últimamente mucha fama pero para mi gusto son bastante planos ( demasiado ).

  2. Hola
    ¿cual es la web rusa?
    En cuanto a lo que dices del vinilo es un contrasentido ilogico que se pasa de un master, digital o pocos analogicos hoy en dia, a fuente final analogica, luego se captura del vinilo y pasa otra vez a digital y dices que suena mejor que las digitales a partir del master…¿explicame eso?

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